Cinta, potus y aloe en macetas sencillas sobre un estante

Plantas fáciles de cuidar: 8 especies y 5 mitos para empezar bien

Las plantas fáciles de cuidar que mejor aguantan a un principiante son la cinta, el potus, la zamioculca, la lengua de suegra, el aloe vera, la echeveria, el geranio y la menta. Todas perdonan algún olvido y dan señales claras cuando algo va mal.

Pero la especie es solo la mitad del asunto. Muchas plantas «imposibles de matar» mueren por ideas equivocadas, sobre todo por exceso de cariño y de agua. Por eso, después de la lista repasamos los mitos que más daño hacen.

Ocho plantas para principiantes

PlantaLuzRiegoSu principal riesgo
CintaIndirectaModeradoPuntas secas por agua dura
PotusIndirecta o pocaModeradoExceso de agua
ZamioculcaPoca o mediaMuy pocoExceso de agua
Lengua de suegraCualquiera, sin sol fuerteMuy pocoExceso de agua
Aloe veraMuchaPocoMaceta sin drenaje
EcheveriaMuchaPocoPoca luz
GeranioSolModeradoHeladas
MentaMediaFrecuenteFalta de agua

Para dentro de casa

La cinta saca hijuelos que cuelgan y se pueden plantar, de modo que una sola planta da para regalar varias. Según la ASPCA, no es tóxica para perros ni gatos, lo cual la convierte en una opción tranquila para hogares con mascotas.

El potus crece rápido y te da la satisfacción de ver avances pronto. La zamioculca y la lengua de suegra son perfectas si viajas o te olvidas de regar. Ambas se explican con más detalle en nuestra selección de plantas de interior que no necesitan luz.

Para una ventana o balcón con sol

El aloe vera y la echeveria guardan agua en sus hojas, de modo que necesitan sol y poco riego. El geranio florece durante meses si le quitas las flores secas. La menta crece con tanta fuerza que conviene tenerla en su propia maceta, y sirve para la cocina. Si tu balcón recibe sol todo el día, revisa nuestra lista de plantas resistentes al sol.

Cinta con hijuelos colgantes en maceta blanca

Cinco mitos que matan plantas

Mito 1: hay que regar un día fijo

Falso. La sed de una planta cambia con la estación, la luz, la maceta y la temperatura. Riega cuando lo pida la tierra, no cuando lo diga el calendario. Mete un dedo: si está húmeda a unos centímetros, espera.

Mito 2: una capa de piedras abajo mejora el drenaje

Falso. El agua no pasa con facilidad de la tierra fina a una capa de grava, así que puede acumularse justo encima de las piedras, cerca de las raíces. Lo que drena es un sustrato suelto y una maceta con agujeros.

Mito 3: si está decaída, necesita agua

A veces. Una planta con las raíces podridas por exceso de riego también se marchita. Toca la tierra antes de regar. Si está mojada, añadir agua la remata.

Mito 4: una maceta grande la ayudará a crecer

Falso. Demasiada tierra alrededor de pocas raíces tarda mucho en secarse y favorece la pudrición. Cuando trasplantes, elige una maceta solo un poco mayor que la anterior.

Mito 5: los cactus y las suculentas viven sin cuidados

Falso. Aguantan la sequía, pero no la falta de luz. Una suculenta en el centro de una sala oscura se estira y se debilita, aunque parezca una decoración perfecta. Colócala junto a la ventana.

Lo básico para empezar sin complicaciones

  1. Observa cuánta luz recibe el sitio antes de comprar.
  2. Elige una maceta con agujeros en la base.
  3. Usa sustrato para macetas, no tierra del jardín.
  4. Riega a fondo y vacía el plato después.
  5. Empieza con una o dos plantas y añade más cuando le cojas el ritmo.
Palito de madera clavado en la tierra de una maceta

Errores al comprar una planta

Un buen comienzo se decide en la tienda. Elige una planta con hojas firmes y sin manchas, y mira también por debajo de las hojas para descartar insectos. Si puedes, observa las raíces por los agujeros de la maceta: deben verse claras y no formar una masa apretada. Evita las plantas con flores ya abiertas por completo, porque durarán menos, y pregunta qué luz necesitan antes de pagar.

Otro error común es comprar por la foto, sin pensar en tu casa. Una planta que pide sol directo no será fácil en un piso oscuro, por muy resistente que digan que es. Piensa antes en tu ventana y después en la planta.

Qué hacer si te vas de vacaciones

Las especies de esta lista aguantan bastante bien una ausencia corta. Para una semana, suele bastar con regarlas el día antes y apartarlas del sol directo. Para más tiempo, agrupa las macetas en un lugar con claridad, porque juntas conservan mejor la humedad. La zamioculca, la lengua de suegra, el aloe y la echeveria no necesitan nada más. La menta y el geranio sí pueden sufrir, así que pide a alguien que las riegue si el viaje es largo.

Cuándo trasplantar por primera vez

No hace falta cambiar de maceta nada más llegar a casa. Deja que la planta se adapte unas semanas. Trasplanta cuando las raíces salgan por los agujeros, cuando el agua atraviese la maceta sin empapar la tierra o cuando la planta deje de crecer en plena temporada. Hazlo en primavera, sin importar el país en que vivas, ya que es la época en que la planta se recupera más rápido.

Cómo saber si va bien

Una planta sana saca hojas nuevas firmes y de buen color, aunque sea despacio. Es normal que una planta recién llegada pierda alguna hoja al adaptarse a tu casa. Si son muchas, o si amarillean sin parar, repasa nuestra guía de hojas amarillas en plantas.

En cuanto te sientas seguro, puedes pasar a un reto pequeño y divertido, como germinar semillas en casa. Ver salir un brote de algo que sembraste tú es una gran forma de engancharse a las plantas.

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