Lavanda, romero y geranios en una terraza soleada

Plantas resistentes al sol: 12 opciones para balcón y jardín

Las plantas resistentes al sol que mejor aguantan el calor son la lavanda, el romero, la lantana, la verbena, la gazania, el geranio, la bugambilia, la agave y la mayoría de las suculentas. Muchas proceden de climas secos, por lo que toleran sol directo durante todo el día si la tierra drena bien.

Resistir el sol no significa no necesitar agua. Durante el primer año, incluso las más duras precisan riego regular hasta que las raíces se establecen. Y en maceta, el calor es más duro que en tierra, porque el recipiente se calienta y se seca rápido.

Las 12 plantas de un vistazo

PlantaTipoMejor lugarRiego ya establecida
LavandaArbusto aromáticoMaceta o jardínPoco
RomeroArbusto aromáticoMaceta o jardínPoco
LantanaArbusto con florJardín o maceta grandeModerado
VerbenaFlor de temporadaMacetas y bordurasModerado
GazaniaCubresuelosJardín o jardineraPoco
GeranioFlorBalcónModerado
BugambiliaTrepadoraPared o pérgolaPoco
Salvia ornamentalPerenne con florJardín o macetaPoco
AgaveSuculentaJardín secoMuy poco
Aloe veraSuculentaMacetaPoco
SedumSuculentaRocallaMuy poco
PortulacaFlor de veranoMaceta bajaPoco

Plantas con flor para sol directo

La lantana florece durante gran parte del año en climas cálidos y atrae mariposas. Eso sí, la ASPCA la considera tóxica para perros, gatos y caballos, por lo que conviene elegir otra si tu mascota mordisquea plantas.

La gazania abre sus flores con el sol y las cierra al atardecer. La verbena cae con gracia de las jardineras y se mantiene en flor si cortas las partes secas. La portulaca, también llamada verdolaga de flor, es perfecta para macetas bajas que se calientan mucho: guarda agua en sus hojas carnosas y aguanta olvidos que matarían a otras.

El geranio sigue siendo el rey de los balcones mediterráneos. Le va bien el sol, aunque en lugares de calor extremo agradece algo de sombra en las horas centrales.

Gazanias abiertas al sol en un jardín de grava

Aromáticas que disfrutan del calor

La lavanda y el romero vienen de la región mediterránea, de veranos secos y suelos pobres. Por eso no quieren abono ni tierra húmeda. Si las riegas de más, se pudren. Son una buena elección para ese rincón de la terraza donde todo lo demás se quema. Además de oler bien, tienen uso en la cocina o para bolsitas aromáticas.

El orégano y el tomillo se comportan de forma parecida, con la ventaja de que ocupan menos espacio, y pueden compartir jardinera con las anteriores.

Suculentas para los lugares más duros

El agave y el aloe almacenan agua en sus hojas. El sedum cubre piedras y grietas sin apenas cuidados. Son la respuesta para muros, escaleras o macetas lejos del grifo. Algunas suculentas compradas en interior se queman si pasan de golpe al sol. Acostúmbralas poco a poco durante dos semanas.

Cómo adaptar una planta al sol

Incluso una especie resistente puede quemarse si venía de un vivero con sombra. Las manchas pálidas o marrones en las hojas son una señal clara. Para evitarlo:

  1. Empieza con sol de mañana durante una semana.
  2. Añade unas horas más cada pocos días.
  3. Riega antes de los días de mucho calor.
  4. Después de dos o tres semanas, déjala en su sitio definitivo.

Consejos para macetas al sol

  • Color: las macetas oscuras se calientan más. Prefiere tonos claros.
  • Material: el barro transpira y enfría algo la tierra, aunque se seca antes.
  • Tamaño: una maceta grande conserva mejor la humedad.
  • Cobertura: una capa de corteza o piedra evita que el sol pegue directo en la tierra.
  • Doble maceta: poner una dentro de otra protege las raíces del calor.
Agave y sedum en una rocalla seca

Cómo regar en verano

Riega temprano por la mañana o al caer la tarde. A mediodía, gran parte del agua se evapora, y el contraste con la tierra caliente estresa a la planta. Es mejor un riego profundo y espaciado que muchos riegos pequeños, ya que obliga a las raíces a bajar en busca de humedad. Una planta con raíces profundas aguanta mejor el calor.

Las especies mediterráneas prefieren que la tierra se seque entre riegos. Las de flor de temporada, como la verbena o la petunia, piden algo más de agua. Revisa siempre con el dedo, sobre todo en macetas pequeñas, que pueden secarse en un solo día de calor fuerte.

Esta idea de usar especies adaptadas a la sequía para reducir el riego se conoce como xerojardinería, y es muy útil en zonas donde el agua escasea.

Errores que queman plantas resistentes

  • Pasar una planta de sombra al sol pleno en un solo día.
  • Abonar en plena ola de calor.
  • Regar las hojas a mediodía.
  • Dejar agua en el plato, que se calienta y daña las raíces.
  • Elegir macetas muy pequeñas para un balcón orientado al sol.

Qué hacer después de una ola de calor

Si una planta se ha quemado, no la podes en ese momento, porque las hojas dañadas dan sombra a las de abajo. Riega bien, dale algo de sombra unos días y espera a que baje el calor. Cuando refresque, corta lo seco y deja que brote de nuevo. Evita abonar hasta ver hojas nuevas.

Por dónde empezar

Si tu balcón recibe sol toda la tarde, la combinación más sencilla es romero, geranio y una suculenta en macetas claras. Si estás empezando desde cero, consulta nuestra lista de plantas fáciles de cuidar, y si tienes zonas con sombra, las hortensias son una gran pareja para esa parte. Cuando veas hojas descoloridas, nuestra guía de hojas amarillas en plantas te dirá si es sol o agua.

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